Banca ética y criterios de financiación.

Desahucios, embargos, crisis financieras, abusos bancarios… Han provocado que los consumidores se planteen cuál es el destino de sus ahorros en las entidades de créditoVarios bancos invierten en armas con el dinero depositado por los consumidores y grupos inversores. Es decir, el ciudadano no es testigo sino culpable de acciones ejercidas por los bancos. Por todo esto y más nace la banca ética. Organizaciones como Setem, Federación de diez ONGs de Solidaridad Internacional, se preocupan por averiguar aquellos bancos que invierten directamente o mediante fondos de inversión en empresas productoras de armas o negocios de dudosa reputación. No se trata de desprestigiar a los bancos, sino de provocar una reacción masiva de los consumidores para hacer rectificar a estos bancos y conseguir el cese de inversiones en la lucrativa industria armamentística. Muchas de estas empresas producen armas muy dañinas (minas antipersona, armas nucleares y químicas, etc) y son financiadas por muchos de nuestro bancos.

El informe Negocios Sucios detalla la actividad de 14 bancos españoles que participan en la financiación de 19 empresas productoras armamentísticas.BBVA, Santander, Bankia son algunos ejemplos de financiación directa de proyectos armamentísticos. Otros bancos como Banco Popular, Ibercaja, Sabadell o Bankinter se encuentran en fondos de inversión que poseen acciones de productores de armas.

La diferencia entre la banca convencional  y la banca ética son los criterios de financiación. Los Bancos tradicionales utilizan criterios exclusivamente económicos, por el contrario la banca ética busca en primer lugar la función social del proyecto y luego su rentabilidad. Las finanzas éticas es un término amplio y difícil de etiquetar, pero los consumidores entienden perfectamente aquellas inversiones que no cumplen una ética común.

En esta ética común trabajan los bancos éticos Proyecto Fiare y Banco Triodos. Son bancos que solicitan una implicación por parte del consumidor. Es más, no se reciben mayores beneficios por depositar aquí tu dinero, no regalan cuberterías. Simplemente te ofrecen la posibilidad de saber que tu dinero se invierte en proyectos que benefician a la sociedad. ¿Cómo se puede saber? Mediante la transparencia financiera. Informan detalladamente de sus inversiones, es su diferenciación empresarial. Además trabajan en una estructura laboral en la que apenas existen jerarquías salariales y apuestan por la implicación moral en cada proyecto.

La confianza en la banca tradicional está disminuyendo y cada vez hay más gente intrigada en conocer qué se hace con sus ahorros, y en la medida del conocimiento la sorpresa y la decepción es mayor. Los bancos éticos permiten a los clientes hacerles partícipes de financiar proyectos de un determinado perfil social. La crisis económica está “reseteando” muchos pilares sociales y provoca una revisión de los valores tanto de las personas como de las empresas.

Fuente: Hablo de lo que vivo.

Banca ética o la otra forma de hacer banca (1)

Dentro de poco (a lo largo de este año) comenzará a actuar en España Fiare como un banco ético, bajo la figura jurídica de cooperativa y en relación con la “Banca Popolare Ética”, cooperativa financiera de Italia. Fiare tiene la vocación de crecer y, cuando proceda, actuar como banco ético en los diversos países de la Comunidad Europea. Ofrecer la presencia de un banco ético no es ofrecer una oferta financiera más, de modo que se pueda elegir entre las diversas ofertas existentes y/o Fiare. La banca ética no es una posibilidad similar a las que actúan en el mercado, porque no es un banco más sino otra forma distinta de hacer un banco. La palabra “banco” asocia las diversas formas de hacer, pero esta asociación no significa ni semejanza ni igualdad: la banca ética trata a los clientes y a sus ahorros de forma radicalmente distinta. La decisión personal de incorporarse a la banca ética se sitúa en un plano distinto, tiene que ver con el deseo de transparencia, de respeto a lo que el cliente desea que se haga con su dinero, al compromiso con la economía productiva, el desarrollo local, a la construcción de una sociedad equitativa y cohesionada. Valores que no suelen funcionar en la banca tradicional.

Casi nadie que deposita su dinero en un banco pregunta qué se va a hacer con ese dinero. Se suele preguntar por los intereses que producirá, pero no más. Es curioso, no se exige a la banca los valores que se defienden en la vida. Se puede estar haciendo con nuestros ahorros cosas que en nuestra vida nunca haríamos: especulaciones irresponsables, producción de armas, evasión de impuestos y negocios turbios… etc. El Profesor Juan Torres, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, dice que se “achaca a Henry Ford la frase de que ‘si la gente supiera lo que hacen los bancos con su dinero al día siguiente habría una revolución’. No sé si realmente la frase es suya o no, pero es verdad. ¿Cómo reaccionaría la gente si supiera claramente que con su dinero los bancos evaden impuestos, financian a terroristas, traficantes y explotadores de toda laya?”.

Arcadi Oliveres, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, decía en una conferencia – tras unas manifestaciones que se dieron en Cataluña contra la central suministradora de energía porque una tormenta de nieve tiró el tendido eléctrico y dejó a la población varios días sin luz – que era casi seguro que, al menos, el 50% de quienes protestaban tenían su dinero en acciones de esa central eléctrica. La contradicción se agrava si esa manifestación es contra la guerra pudiendo ocurrir que gran parte de los manifestantes tengan su dinero en bancos que invierten en fábricas de armas. Lo que no es raro, Setem tiene un estudio clarificador sobre la inversión de nuestros bancos en armas . El estudio se llama “La banca es la bomba” y se puede ver en su página web.

Lo anterior hace referencia a la opacidad de la banca. Como decía antes, la pregunta de ¿a qué dedican mi dinero? o no se hace o, si se hace, no tiene respuesta. Tenemos una banca que, en ocasiones, vende sus productos con falsedades, como se ha demostrado con las “preferentes”, y sin compasión, pues han llegado a vender incluso abusando del ahorro de personas enfermas (la última noticia es una víctima con Altzheimer) o de pensionistas con escasos ahorros acumulados durante toda su vida laboral. La opacidad se ha convertido en norma reguladora del comportamiento bancario.

En este sentido Juan Torres se pregunta si “¿habrían ocurrido las crisis en el mundo financiero si hubiese transparencia?…Es evidente que no la hay. Entre otras cosas, porque los bancos disponen del poder suficiente como para imponer normas contables y fiscales que les permiten ocultar la situación real de sus negocios, lo que hacen para ganar dinero y el efecto que todo ello tiene en las economías”.

La banca es una de las grandes responsables de la crisis que vivimos, representa el corazón financiero de la sociedad y ha facilitado un hiperconsumo apoyado en el sobreendeudamiento. Actitud reflejada muy bien en ya conocida frase de Will Smith: “Muchas personas gastan dinero que no han ganado, para comprar cosas que no quieren, para impresionar a personas que no les agradan”, o no conocen, añado yo. Las consecuencias de ello han sido una crisis que ha generado demasiados pobres y los ricos han acumulado más de lo que tenían. Las restricciones, paradójicamente, incrementan el dolor del que no tiene y son invisibles para el que tiene. Oscar Wilde decía a finales de 1800 que “recomendar sobriedad al pobre es grotesco e insultante a la vez. Es como decir que coma poco al que se muere de hambre”.

Qué poco hemos avanzado en el sentir colectivo de la sociedad, especialmente en la limpieza de la actividad financiera donde más que avanzar hemos retrocedido. Las malas prácticas bancarias han puesto en peligro el mayor intangible con el que contaban algunas instituciones financieras: la confianza. Las Cajas de Ahorros, que tenían esa confianza, fondo de comercio invalorable, lo han perdido de pronto, se ha esfumado de repente, acompañado de inmorales comportamientos y de enriquecimientos ilícitos de sus gestores con despilfarro incontrolado en sus inversiones. Esta pérdida de las cajas determinado sector de la población lo vive como una frustración. “Me han quitado Caja Madrid”, me decía una persona mayor en un Instituto de Vallecas (Madrid) donde fui a explicar qué es la banca ética, pues sus ahorros los depositaba allí desde que era niño ya que su padre la abrió una cuenta. Las instituciones que actúan en el sector financiero, concretamente los bancos y, más especialmente, las cajas se han distanciado de la sociedad.

Reforzando esta idea, dice A. Tourain que “cuando EE.UU., y especialmente el Presidente y el Secretario del Tesoro, intervinieron para evitar la quiebra de los bancos, las opiniones públicas, estadounidense y europea, no comprendieron cómo el Estado –capaz de movilizar tantos miles de millones de dólares para mantener a flote a los bancos amenazados de quiebra – podía continuar oponiéndose a los aumentos, muy limitados, de los salarios y, sobre todo, descuidando a las víctimas de la crisis, en especial las víctimas de la crisis inmobiliaria. Pero estas intervenciones provocaron una sobreabundancia de dinero en circulación que hoy día hipoteca el futuro de los países que padecieron las consecuencias de la caída del sistema bancario… tales intervenciones, en algunos países europeos, invirtieron las reglas del juego a las que la opinión pública se había habituado. Las infracciones, cometidas por los directivos, fueron poco sancionadas y los mayores “ladrones” pudieron lavar sus culpas con condenas ligeras o meramente simbólicas y quedaron enterradas en los arcanos del sistema fiscal”. Olvida Tourain que en algunos sitios de Europa esas sanciones, aunque sean simbólicas, todavía no han llegado.

La banca ética se basa en la transparencia, eje nuclear que debería dirigir los negocios, especialmente el bancario. Arcadi Oliveres dice que “como cualquier empresa, los bancos tienen la obligación pública de ser transparentes en el impacto que sus actividades tienen en las personas y el medio ambiente… No hay que olvidar que los bancos son actores clave con un gran peso social… Como ciudadanos, ya seamos clientes o no, debemos saber qué están haciendo las entidades financieras y el impacto que sus inversiones tienen en nuestras vidas”.


[1] Lo planteado en este artículo está recogido y profundizado en un Dossier de Economistas sin Fronteras sobre banca ética. Se puede ver en ://www.ecosfron.org/wp-content/uploads/DOSSIERES-EsF-8-BANCA-%C3%89TICA.pdf

[2] http://www.setem.org/media/pdfs/Informe_inversiones_explosivas.pdf

Fuente: Nueva Tribuna.

Banca ética: otro banco es posible.

¿Alguna vez te has preguntado qué hace el banco con tus ahorros? ¿En qué invierte tu dinero? ¿Qué tipo de empresas apoya? En pleno derrumbe financiero y en medio de una tremenda crisis de confianza en el sistema, una nueva forma de entender la economía se abre camino y ofrece una alternativa sólida a la especulación y a la competencia feroz. La banca ética invierte en economía real, y apoya proyectos comprometidos con la sociedad, la cultura y el medio ambiente.

Muchas personas se preocupan por tomar actitudes ecológicas, son solidarias y dedican parte de su tiempo a colaborar con ONGs y asociaciones ciudadanas. Mientras tanto, su dinero está en manos de bancos que invierten en empresas socialmente irresponsables y que favorecen el comercio de armas y la especulación inmobiliaria.

Las entidades financieras, por ejemplo, participan en el negocio armamentístico de diferentes formas: adquieren acciones, financian las exportaciones y conceden créditos y préstamos a las empresas de armamento. De este modo, los bancos no solo son cómplices, sino que sin su apoyo financiero el negocio de armas sería prácticamente inviable. La plataforma Banca Armada, formada por el Centro de Estudios por la Paz, Setem y el Observatorio de la Deuda en la Globalización, promueve acciones de sensibilización y denuncia y emite informes periódicos que identifican a los bancos que colaboran con la producción de armas.

decides a quién apoyas con tu dinero

Aunque no lo parezca, y más en estos tiempos, las palabras `banca´ y ética´ no son términos incompatibles. Un banco puede invertir el dinero de sus clientes en proyectos y empresas que respeten el medio ambiente, fomenten la dignidad laboral de sus trabajadores y mejoren la calidad de vida de las personas. Cuando, en lugar de a una compañía de fabricación de armas, un banco decide conceder un crédito a una empresa que comercializa productos ecológicos y da empleo a personas en riesgo de exclusión social, esta entidad hace una elección ética. Y este banco, al igual que las personas que depositan sus ahorros en él, está apostando por la paz, por la conservación del medio ambiente y por el respeto a las personas. Este banco está construyendo una sociedad distinta, quizá la sociedad con la que muchos de nosotros soñamos.

¡Quiero cambiarme a la banca ética!

Una de las entidades de banca ética más consolidadas en Europa es Triodos Bank, que nació en Holanda en los años 60 y opera en nuestro país desde 2004. Tiene oficinas en numerosas ciudades españolas y se pueden realizar todas las gestiones a través de Internet y por teléfono. La mayoría de sus cuentas ofrecen la posibilidad de donar todos o parte de los intereses a diferentes organizaciones sociales.

El proyecto Fiare va un poco más allá e incorpora principios de horizontalidad en su organización. Así, cada persona es un voto, y todo el mundo tiene el mismo peso en la toma de decisiones, sin importar la cantidad de dinero que haya invertido en el proyecto. De momento, Fiare aún no tiene ficha bancaria y funciona como cooperativa de crédito. Sin embargo, a partir del 2013, el grupo se integrará en Banca Popolare Ética para formar la primera cooperativa de banca ética internacional. Esto permitirá a la iniciativa funcionar como un banco más dentro de España, que tendrá oficinas en Bilbao, Barcelona y Madrid. También operará a través de Internet y ofrecerá los productos habituales: libretas, cuentas corrientes, tarjetas, domiciliaciones y concesión de créditos.

Proyectos financiados: medio ambiente, cultura e integración social

Nova Feina es una asociación valenciana que ofrece servicios de información, orientación laboral y acompañamiento en el empleo a personas en riesgo de exclusión social como mayores de 45 años, parados de larga duración y jóvenes. Fiare les ha concedido un préstamo para que puedan continuar con esta labor que, en estos momentos, es más necesaria que nunca. Otro grupo al que apoya Fiare es Iniciativas de Economía Alternativa y Solidaria (IDEAS), una cooperativa andaluza que promueve el comercio justo y desarrolla actividades de sensibilización en España.

Uno de los proyectos financiados recientemente por Triodos Bank es el Club Deportivo de Baloncesto en Silla de Ruedas de Bilbao, que cuenta con un equipo y una escuela de baloncesto que pretende introducir a niños con discapacidad física en el mundo del deporte. La entidad también apoya numerosos proyectos relacionados con el medio ambiente como por ejemplo Agrecoastur, que comercializa zumo de manzana de variedades asturianas, mermeladas, salsas, conservas, frutas y hortalizas de varios productores ecológicos.

La cultura también tiene cabida en el mundo de la banca ética. La asociación Dédalus Cine está formada por un grupo de profesionales del cine, el teatro, el periodismo y la publicidad que organiza el Festival de Cine de Albacete Abycina, la Muestra de Cine Mujer de Albacete, así como diversos programas para fomentar la cultura del cortometraje entre los más jóvenes.

La alternativa en época de crisis

En contraste con el actual desplome financiero, la banca ética aumentó un 54% sus depósitos a lo largo de 2011, según indica el barómetro realizado por la asociación Financiación Ética y Solidaria. “Empezamos en el 2001 diciendo que íbamos a montar una alternativa financiera”, explica Perú Sasia, director de Banca Ética Fiare, en una entrevista para REAS (Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria). “Entonces, nos preguntaban qué tenía de malo el sistema financiero vigente. Empezamos a construir otra cultura con la que estamos predicando otro enfoque distinto, pero la gente no quería ver lo que pasaba. Ahora resulta más fácil explicar eso en plena crisis, porque los bancos han sido sus protagonistas directos”.

En 2011, Triodos Bank duplicó sus clientes y obtuvo un beneficio neto más del 50% superior al del año anterior. “Nuestro éxito no es cuestión de suerte ni de fórmulas secretas”, explica Esteban Barroso, director general de Triodos Bank, en el último boletín de la entidad. “Se debe a nuestra propuesta de valor, basada en la financiación directa a empresas y proyectos de la economía real”. Y es que, actualmente, los bancos con valores son más rentables. Según el último informe emitido por la Alianza Global por una Banca con Valores, que compara los resultados obtenidos entre 2007 y 2010 por 17 bancos sostenibles con los de los bancos tradicionales más grandes del mundo, los primeros tienen una rentabilidad económica media de más del 0,50 %, mientras que en los grandes bancos el promedio es de un 0,33%.

La banca ética es cada vez más accesible y, además de ofrecer todos los servicios de la banca tradicional, garantiza la transparencia y la confianza a sus clientes. Y demuestra que, efectivamente, otra banca es posible.

Victoria González

Fuente: GEO.

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