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Nueva red de economía alternativa: Mercado Social Valladolid (MESVA)

A F cartel WEB A4T

En los últimos meses está creciendo en Valladolid una red de economía alternativa, que desde sus principios es una red aliada de las finanzas éticas: el Mercado Social

Desde la Asociación Fiare Castilla y León, y desde el Grupo de Iniciativa Territorial de Fiare Banca Etica en Castilla y León apostamos por el Mercado Social de Valladolid  (MESVA), cuyo objetivo es crear círculos de producción y consumo desde la ética. Entendemos por Mercado Social una red de producción, distribución y consumo de bienes y servicios y aprendizaje común que funciona con criterios éticos, democráticos, ecológicos y solidarios, en un territorio determinado, constituída tanto por empresas y entidades de la economía solidaria y social como por consumidores/as individuales y colectivos.

Más información en http://www.economiasolidaria.org/mercado_social

 

El próximo 9 de mayo, sábado, tendrá lugar una presentación pública de MESVA en el local de la Asociación Vecinal del Barrio Belén.

¿Hacia el reconocimiento de la Economía Solidaria?

¿Quién quiere cambiar el mundo? / Icavot

De la opacidad a la emergencia

En su progresiva andadura, la economía solidaria se encuentra confrontada con su reconocimiento por parte de las instituciones. Estas, de forma creciente ya no pueden o ya no quieren seguir ignorándola. El conjunto de la economía social y sus variadas familias (cooperativas, asociaciones, mutualidades, fundaciones) ya ha recorrido gran parte de este camino, no sin potencialidades, límites y contradicciones, que le ha llevado a afirmar su identidad entre el mercado y el estado. En muchos países de Europa y aun de de fuera de ella, la economía social se encuentra representada en múltiples Consejos, Comisiones y plataformas institucionales e incluso en los órganos gubernamentales. Ha conseguido romper, hasta cierto punto, el esquema de representación tripartito compuesto por gobierno, empresarios y sindicatos con el que se intentó ordenar la vida económica y social después de la segunda guerra mundial. No se trata aquí de hacer un balance de este itinerario del reconocimiento institucional, sino más sencillamente señalar que no estaría de más aprender del mismo, reflejado en el creciente número de leyes que lo canalizan, ahora que en el horizonte de la economía solidaria se abren perspectivas de afirmación institucional.

En efecto, la economía solidaria, a veces de la mano de la economía social, a veces de forma independiente, en otras conjuntamente, empieza a asomar la nariz en la arena de los actores socioeconómicos. Y como no podía ser de otra manera, esto genera debates estimulantes, de los que vale la pena hacerse eco. Para unos, la economía solidaria debería ser mucho más fuerte para entrar con garantías en esta escena. Para otros, hay que hacer demasiadas concesiones, los costes son demasiado altos y los riesgos de integración demasiado fuertes. Para los de más allá, es un proceso inevitable que exige reforzar los propios signos de identidad. Para los de más acá, hay que mantener una opacidad frente a la mirada del poder, mientras que la creciente emergencia permite llegar a más gente y madurar como movimiento. Por fin, no faltan los que ven, en el posible reconocimiento institucional, una ocasión para obtener más medios y asegurarse unos lugares de trabajo profesional. Este debate que se plantea en todos los niveles territoriales, desde algunas comisiones consultivas de las organizaciones especializadas de las Naciones Unidas hasta los órganos estatales y en la administración pública local, está lejos de cerrarse.

Precisamente, la mesa redonda convocada por la Universidad Popular y Ciudadana, celebrada en París en el pasado día 10 de Abril se llevaba cabo bajo el lema “hacia el reconocimiento de la economía social y solidaria”. El lugar, el impresionante edificio del Centro Nacional De Artes y Oficios (CNAM), en pleno centro de París y la presencia del Administrador General de esta peculiar universidad no podían ser más institucionales. Además estaba prevista que asistiera el Ministro Francés, Delegado de la economía social y solidaria. No pudo acudir ya que unos días antes había dejado de serlo, debido a la recomposición del gobierno, ahora presidido por Manuel Valls. La nueva ministra, procedente del mundo asociativo, tampoco podía participar, habiendo sido nombrada un día antes. En cualquier caso, sus ausencias fueron substituidas por la directora del Laboratorio francés de la Economía Social y Solidaria que fue definido por su carácter de Think Tank de la misma.

Ella argumentó en favor de la ley recientemente aprobada. La situó en el proceso de renovación y coordinación, cuyo momento culminante fueron los Estados Generales de la economía social y solidaria realizados el año pasado y que reunieron a más de 5.000 personas. No sin admitir ciertos límites, según su opinión, esta ley permite que se pase de una fase dominada por la economía reparadora a otra que inscribe a la economía social y solidaria en una política económica transformadora.

El director del Departamento de Derecho, Intervención Social, Salud y Trabajo del CNAM mostró las conexiones entre los distintos modos de intervención social y más en particular los del trabajo social y la economía social y solidaria. Tonino Perna, activo animador de la economía “solidale” Italiana y profesor en la universidad de Mesina, explicó la dinámica de estas iniciativas en la península transalpina y más en particular en el Sur de este país donde se estaría produciendo una creciente implicación de las autoridades municipales. Antonio David Cattani, profesor de la Universidad de Porto Alegre en Brasil y coordinador de un itinerante diccionario de “Outra Economia” ya publicado en su país , en Argentina, en Portugal, en Francia y ahora en Inglaterra, aludió al censo de más de 20.000 unidades de la economía solidaria en un país donde no habría tradición de economía social, a la presencia de un Secretario de Estado dentro del Gobierno Federal, del Forum y a la gran cantidad de normativas estatales que promocionan a la economía solidaria. Insinuó que esta, después de su considerable fase expansiva, entraría ahora en un cierto estancamiento.

Jordi Estivil

Fuente: Blog Idearia

La economía solidaria se organiza para transformar el Mercado

Las representantes de las diferentes entidades posan después de firmar el acuerdo.

El viernes 14 de febrero se ha constituido en Zaragoza la Asociación de Redes de Mercado Social, que aglutina a las redes y entidades más representativas de la economía solidaria y consumo responsable del estado.

Tras varios años de reflexión, debate, conocimiento mutuo y colaboración entre entidades que trabajan por el consumo responsable y la economía solidaria en el estado, el pasado viernes 14 de febrero se constituyó formalmente la Asociación de Redes de Mercado Social de ámbito estatal, como primer paso hacia la constitución de una Cooperativa de Servicios del Mercado Social.

Las entidades promotoras constituyentes de esta Asociación son REAS Red de Redes, Coop57 (Servicios financieros éticos y solidarios), Fundación Fiare (Banca ética), Seguro ético y solidario CAES, Som Energia (cooperativa de energías renovables), Centro de Información e Investigación en Consumo (editores de la revista Opciones), Ecologistas en Acción (300 grupos ecologistas confederados), Diagonal (periódico quincenal de actualidad crítica) y los mercados sociales de cuatro territorios representados por Aragón, Euskadi, Navarra y Madrid. Entre todas estas organizaciones suman más de 50.000 personas socias, 10.000 trabajadoras contratadas y más de 1.500 entidades organizadas alrededor de la economía solidaria.

Susana Ortega, del Mercado Social de Aragón destaca de esta iniciativa que “se pretende crear espacios de coordinación y cooperación entre redes y entidades que fomenten una producción y un consumo justo, ecológico, inclusivo, social y solidario y promover los instrumentos necesarios para desarrollar mercados sociales que pongan en el centro de las relaciones económicas a las personas y que fomenten prácticas más justas y democráticas, comprometidas con el entorno y basadas en la satisfacción de necesidades reales.”

Por su parte Fernando Sabín del Mercado Social de Madrid apunta a que “los diferentes mercados sociales conectados en la Asociación funcionan como una red de producción, distribución y consumo de bienes y servicios con criterios éticos, democráticos, ecológicos y solidarios” y añadea que “está constituida por empresas y entidades de la economía social y solidaria junto a consumidores y consumidoras, individuales y colectivos.”

Son varias las herramientas que ya están en marcha de cara al desarrollo de la Asociación de Redes de Mercado Social, herramientas como la certificación participativa, monedas complementarias, lugares de encuentro entre consumidores y empresas, además de puntos de distribución y logística alternativos. “Con estas herramientas queremos entre todas, ayudar a crear nuevas empresas, productos o ramas de actividad donde ahora mismo la economía solidaria no se haya presente, con el objetivo de cubrir una parte significativa de nuestras necesidades desconectando de la economía capitalista tanto como sea posible”, explica Clara Soler de Fiare.

El Mercado Social se centralizará en el portal konsumoresponsable.coop, “como espacio de referencia que aúna información, formación, denuncia y un catálogo con productos y servicios de economía solidaria de ámbito estatal y territorial donde próximamente podrá visualizarse de una manera integrada una amplia y diversa oferta de productos y servicios que hagan más accesible y sencillo ejercer desde las empresas, la administración pública o la ciudadanía un consumo responsable y diferenciado en valores y principios al de la economía capitalista”, detalla Leire Álvarez de REAS Euskadi.

Para ampliar información: www.mercadosocial.net

Fuente: Economía solidaria