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Banca ética de Granada: 17 años dando crédito sin intereses.

Teresa Fernández e Inés López, fundadoras de Consumo Cuidado.

La banca no siempre es mala, o al menos no lo es cuando los que están detrás de ella piensan en los demás. Esta es la filosofía que desde hace treinta años funciona en el Fondo de Solidaridad, Paz y Esperanza de Granada. Lo que comenzó siendo un fondo de asistencial para ayudar a los vecinos del municipio granadino de Loja, se ha convertido hoy en el bote salvavidas que cada año recata de morir ahogados entre papeles y desilusiones a decenas de familias.

Pilar Gómez Capilla, presidenta del Fondo y presente entre sus filas desde los comienzos, relata como la crisis de mediados de los 80 hizo que diferentes colectivos decidieran entregar dinero para ayudar a sus vecinos. “Se pagaba la luz, el agua, se compraba comida…” La historia siguió creciendo, y en 1996 la Fundación decidió dar un paso más y crear los depósitos. “Ahora los socios ponemos una cuota que va desde los 10 euros al mes, y además están los depósitos individuales que no superan nunca los 12.000 euros”. Esto significa que hay personas que entregan su dinero para que otros puedan montar sus negocios o pagar sus deudas. “Les prestamos el dinero, pero sin intereses”, explica Pilar.

Así pues, la banca ética, tan de moda estos días, no es nueva. En Granada un grupo de personas con ganas de ayudar ya ejercían de ‘banqueros buenos’ hace 17 años “sabiendo perfectamente”, apostilla su presidenta, “que muchos pequeños formamos un grande”. De este modo, el Fondo de Solidaridad tiene actualmente 250 socios y 88 depositantes. Personas que entregan su dinero a este banco ético con la única condición de que para recuperarlo deben avisar con un tiempo prudencial para que la banca pueda maniobrar. “Por ese motivo sólo aceptamos un máximo de 12.000 euros, para que si alguien retira el dinero no quedarnos sin colchón”, argumenta Gómez.

La idea, además, funciona: El año pasado prestaron 99.000 euros para 29 proyectos, 3 de ellos asistenciales (a fondo perdido para ayudas puntuales como sacarse el carné de conducir o formarse en un determinado campo para montar un negocio).

Lo que sí ha cambiado, apostilla Pilar, es el perfil de las personas que reclaman su ayuda. “Nunca damos más de 6.000 euros a devolver en tres años sin ningún tipo de interés, pero antes solían venir personas sin red social, como inmigrantes que necesitaban ayuda para salir del pozo. Ahora ayudamos a la gente a que no caiga en el pozo. La media social que acude a nosotros es más alta, personas que ya tienen su pequeño negocio y a las que las deudas los están ahogando”. Las ayudas han llegado en estos treinta años a negocios tan variados como pizzerías, kioscos, tiendas ecológicas o empresas de reciclaje. Todo lo que sea viable y no financia el banco de las grandes campañas.

Exigir derechos

La gente también se ha vuelto más solidaria con esta crisis. “En 2008 teníamos 42 depositantes y hoy tenemos el doble”. Y es que, “si no nos ayudamos entre nosotros no salimos de esta”, apostilla la presidenta de Fondo de Solidaridad. “Pero, no podemos quedarnos en las cooperativas, hay que salir a exigir Derechos”. Por eso este fondo sigue buscando alternativas y forma parte, entre otros colectivos, de la Banca Ética Fiare-Sur y de Reas (Red de redes de economías alternativas y solidarias).

Esta filosofía es la que también mueve a Mariana Moncayo, miembro de Traper@s de Emaús y cuyo nacimiento vino de la mano del Fondo de Solidaridad de Granada hace ya 15 años. “Se trata de humanidad, mirar a tu banquero a la cara y que te escuche. Esto no hubiera sido posible sin la ayuda de la llamada banca ética”. Traper@s tiene como objetivo la inserción de personas en exclusión y como medio para lograr esto se dedican al reciclaje de todo tipo de enseres.

La crisis también ha golpeado a este sector, y aunque hace unos años llegaron a tener 15 personas contratadas ahora son algunas menos. “Comenzamos con dos contratos gracias a la ayuda del Fondo y consideramos que este es el camino”. Marina confía ciegamente en los proyectos en colectivo, “debemos creer los unos en los otros, de otra forma el resultado es lo que estamos padeciendo, nos han hecho pensar que estamos solos, pero seguimos estando, aún no nos han vencido“. Con esta fuerza, Moncayo quiere animar a los jóvenes a luchar “y no marcharse fuera porque organizados hay espacio donde poder hacer cosas juntos”.

Este punto es también el que llevó en 1999 a Inés López y Teresa Fernández a montar Consumo Cuidado, una tienda de alimentación ecológica y comercio justo en Granada. “Comenzamos con lo que nos dio Fondo de Solidaridad para pagar a proveedores y el alquiler, pero lo justo para arrancar”. Inés yTeresa acaban de terminar sus estudios universitarios y buscaban algo con lo que sentirse identificadas. “Ni nos planteamos ir a un banco convencional porque no teníamos nada, además con el paso del tiempo hemos encontrado el valor añadido de que aquí, el dinero nos lo dejaron personas que entienden y se interesan por tu proyecto”. Después de 13 años y con otra crisis a la que sortear estas dos mujeres saben que “hay otra manera de hacer las cosas, una forma de vida diferente”.

@angeleshuertas

Fuente: eldiario (edición Andalucía)

Ugo Biggeri: “La banca ética no está al servicio de la red social, es la red social”.

Ugo Biggeri (imagen de Arç Cooperativa).

Ugo Biggeri preside la Banca Popolare Etica italiana, uno de los principales bancos éticos europeos. Creado hace 13 años por los colectivos sociales de aquel país, hoy tiene 38.000 socios que promueven una gestión responsable del dinero. Este septiembre, Biggeri ha estado en Barcelona para avanzar en la integración entre Fiare y la entidad italiana, una semilla que, cuando germine, convertirá Fiare en el primer banco ético cooperativo de España. En esta conversación, Biggeri reflexiona sobre los límites y los retos de futuro de la banca ética.

¿Por qué la mayoría de los bancos son especulativos?

Porque las leyes que rigen los mercados favorecen la inversión especulativa. Sólo el 37% del ahorro de los 30 bancos más grandes del mundo se invierte en economía real. El resto sirve para especular con cualquier cosa imaginable, incluso con la crisis de España. Las leyes del mercado tienen dos problemas básicos: por un lado, la evaluación en el mundo de las finanzas es trimestral y no puede solucionar los problemas sociales y ambientales, que requieren soluciones a largo plazo. Por otro lado, las reglas de prudencia del riesgo alejan del sentido común. Asocia corto plazo con menor riesgo y puede parecer menos arriesgado invertir en Lehman Brothers que en una cooperativa social, aunque se haya demostrado lo contrario. Hacen falta soluciones políticas para cambiar las reglas de los mercados.Los últimos meses hemos visto como en España se han rescatado a los bancos con dinero público.

¿Qué deberíamos hacer con los bancos descapitalizados?

Los ciudadanos sólo podemos cambiar el lugar donde depositamos los ahorros, pero los políticos podrían hacer muchas cosas antes de decidir si nacionalizan los bancos. Por ejemplo, prohibir los derivados puramente especulativos, que permiten especular sobre cuestiones como el calor que afecta a una cosecha de trigo de un inversor que no tiene trigo. También podrían establecer la tasa para las transacciones financieras, que haría aumentar la transparencia. Hay que tener en cuenta también que los bancos públicos no siempre actúan correctamente. Por ejemplo: Royal Bank Scotland (del Reino Unido) se nacionalizó, pero hace presión contra la regulación de los mercados financieros, es decir, hace lobby contra el mismo gobierno.

¿La solución, pues, está en manos de los políticos?

Sí. Sin embargo, los ciudadanos tenemos un problema aún más grave que el rescate de los bancos: la deuda pública que tendremos que pagar. Es muy absurdo que sean los mercados quienes regulen los intereses de la deuda pública!

¿En qué se diferencia la banca ética de la banca capitalista?

La banca ética responde a las preguntas sobre claridad y transparencia de los ahorradores. No es una banca al servicio de la red social, sino una banca de la red social con un nivel de transparencia que ningún otro banco no puede igualar. Por lo tanto, genera confianza. La gente desconfía de los mercados, pero un banco claro y transparente sobre el ahorro mantiene toda la confianza de los ahorradores. Por otra parte, la banca ética promueve la participación de los ciudadanos de manera mutualística. Es una forma moderna de mutualismo que combina el arraigo territorial y la visión de futuro.

¿Un banco que no tiene un modelo cooperativo o democrático se puede considerar ético?

No es lo mismo un banco responsable de que un banco ético. El concepto de banca ética nació en Italia y en algunos países del sur de Europa y se basaba en el control de la gobernanza y en la coparticipación de la red social. Es una banca con la voluntad política de transformación. En cambio, en el norte de Europa surgieron los bancos responsables: entidades eficientes, transparentes, que trabajan para la colectividad, pero que no tienen una vocación política transformadora. No están, por ejemplo, interesados ​​en instaurar la tasa sobre las transacciones financieras. Son dos enfoques diferentes, pero muy cercanos.

Pónganos un ejemplo de una inversión que considere ética y otro de una inversión que no haría nunca Banca Popolare Etica.

No apoyaríamos, por ejemplo, a un fondo de pensiones que invierta en instrumentos financieros basados ​​en acciones de empresas que hacen desaparecer puestos de trabajo. Para nosotros, la inversión ética se basa en la economía real. Financiamos proyectos que sirven para dar trabajo a cooperativas, como Libera Terra, una iniciativa que hace frente a la criminalidad cediendo a las cooperativas agrarias las propiedades que el gobierno confisca a la mafia italiana. Cada vez que la mafia hace una acción violenta, como quemar campos, estas cooperativas reciben una cantidad de dinero de BPE superior al coste de los destrozos. Así, hemos conseguido que la mafia no queme casi nada. También invertimos en necesidades cotidianas, como las asociaciones que necesitan un crédito para comprar un local.

La estructura de Banca Popolare Etica, y también de Fiare, es original. ¿Como la explicaría?

Nos basamos en la figura del ‘banquero ambulante’, es decir, personas que abren nuevas sedes de manera autónoma y que trabajan sin incentivos. La falta de incentivos es una garantía para los ahorradores. Nuestra estructura tiene dos ejes que trabajan de manera paralela: el operativo y el asociativo, basado en voluntarios. También separamos la evaluación financiera de la evaluación ético-social. La segunda la hace un comité de evaluadores que se fija en la validez social de los proyectos y esto es clave para mantener la morosidad baja.

Precisamente las cifras del último barómetro de las finanzas éticas del Estado español muestran que la banca ética tiene una morosidad más baja que la banca capitalista. ¿La crisis no afecta a la morosidad de BCE?

El crecimiento de la morosidad es un problema para toda la banca, también para BPE. Con la crisis, nuestra morosidad ha crecido del 1% al 1, 1%, una cifra pequeña en relación con el 6% de morosidad media de los otros bancos, pero que nos hace estar atentos. Calculamos que la morosidad seguirá creciendo porque muchas cooperativas disponían de unos recursos de los ayuntamientos, que se han agotado. Para nosotros, lo más interesante es que buscaremos la solución de este momento difícil junto con las cooperativas. Por ejemplo, hemos impulsado un proyecto de microcréditos, que servirá para capitalizar las cooperativas con problemas para subsistir.

¿Que los deberíamos exigir a los bancos capitalistas para que sean más éticos?

Un ciudadano solo puede hacer poco, es necesario que nos organizamos en movimientos ciudadanos. En Inglaterra, por ejemplo, la revista Ethical Consumer impulsa la campaña “Move your money”, en el que los ciudadanos pueden consultar los bancos del Reino Unido que operan mejor. Se trata de un movimiento facilitador. Individualmente, siempre podemos hacer la petición de transparencia en nuestra entidad, pero es difícil porque, en general, la banca no quiere ser transparente.

¿Es optimista con la futura integración de Fiare y Banca Popolare Etica?

Preveo un muy buen futuro. Fiare será capaz de ofrecer la mayoría de servicios de los bancos tradicionales. Tendremos que buscar fórmulas más ligeras que las clásicas oficinas bancarias porque el modelo de hoy no puede ser el de hace diez años. Soy optimista sobre todo porque en España existe el movimiento de los Indignados y eso es una oportunidad. Las peticiones que los Indignados y Occupy Wall Street hacen los bancos parecen mucho a las que hace veinte años teníamos cuando constituir la BPE.Está cerca el horizonte de una la cooperativa europea de crédito? La integración de Fiare y Banca Popolare Etica es el primer paso de un proyecto de banca cooperativa europea. Esta misma fusión se podría llevar a cabo en otros países, pero queremos ser prudentes. La cooperativa europea es un horizonte de futuro, pero puede que haya otras.Dependerá de nuestros dos objetivos: el cooperativismo y la mutualidad.

Fuente: Arç Cooperativa.

Karol Sachs Presidente Febea: “La crisis ha aumentado el capital de la banca ética”.

NACIONALIDAD FRANCESA Y POLACA. TRAYECTORIA EMPEZO EN EL BANCO COOPERATIVO CREDIT COOPERATIF Y AHORA ES PRESIDENTE DE LA FEDERACION EUROPEA DE BANCOS ETICOS Y ALTERNATIVOS.

– Dígame en pocas palabras en qué se diferencia un banco normal de un banco ético.

– Hay tres diferencias fundamentales. Si tú depositas tus ahorros en banca ética, puedes estar seguro de que no van a parar a negocios turbios. Además, la transparencia es absoluta, por lo que siempre podrás saber dónde se está invirtiendo tu dinero. Por último, se potencia la financiación de negocios sociales y respetuosos con el medio ambiente con créditos de bajo interés.

– ¿De qué manera ha influido la crisis en la evolución de este tipo de banca?

La crisis ha hecho que su crecimiento se dispare con una media de un 20% más cada año. La gente cada vez confía menos en la banca tradicional.

– ¿Los banqueros éticos también tienen sueldos desorbitantes?

– No. El objetivo de un banquero tradicional es aumentar el beneficio y así ganar más. En la banca ética nadie tiene salarios de locura ni existen bonos para los que más venden. La diferencia entre el salario más bajo y el más alto es de 1 a 11 mientras en la tradicional es de 1 a 1.120.

– ¿Cómo se controla en este ámbito la corrupción?

– No tenemos casos de corrupción. Quizás por selección natural. Los banqueros que quieren ganar mucho dinero no vienen a pedir trabajo a la banca ética.

– ¿Qué opciones tienen los ahorradores españoles?

– Existen algunos bancos éticos con origen en otros países que se han instalado en España, pero todavía no existe una banca ética española como tal, que los ciudadanos deberían demandar. Lo más parecido eran las cajas de ahorros, que han acabado por desaparecer porque el concepto estaba equivocado. La banca no tiene que dar dinero a fondo perdido a iniciativas sociales, sino invertir en ellas.

– El movimiento 15-M rechaza a los bancos, que no dejan de recibir dinero de los contribuyentes. ¿Entiende la indignación general?

– Por supuesto que lo entiendo, aunque lo primero que hay que corregir es que Europa esté dando dinero a los bancos. Lo que se está haciendo es salvar los ahorros de todos concediendo capital que, al final, los bancos tendrán que devolver con intereses. En cualquier caso, comprendo la indignación, pero lo que hay que hacer es moverse y pedir que se creen bancos solidarios, sociales, alternativos como los de la federación para la que trabajo y meter los ahorros ahí.

Fuente: Diario Córdoba