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Banca Ética Fiare ¿a quién sirve mi dinero?

¿Dónde está el dinero?

Es la pregunta de mucha gente: ¿por qué estamos en crisis?, ¿por qué hay que apretarse el cinturón?, ¿dónde está el dinero? Como dice el refrán, «el que parte y reparte…». Y la mejor parte, la parte que nos corresponde a cada cual, se la están repartiendo entre esos que llaman «los mercados».

La reestructuración del sistema financiero español ha consumido alrededor de 200 000 millones de euros proporcionados por el Estado, es decir, dinero de todxs. La Comisión Europea considera que unos 40 000 millones son prácticamente irrecuperables. Este dineral se ha canalizado mediante tres vías: inyecciones de capital (88 000 millones de euros), compra de activos y avales del Tesoro para la emisión de deuda (130 000 millones entre ambos conceptos). Bankia ha sido el principal beneficiario, engullendo 22 500 millones de euros procedentes en su mayor parte del «rescate» europeo. De esa cantidad, la Comisión Europea da por perdidos más de 18 000 millones.

Si cambiamos nuestra manera de pensar, de actuar y de invertir nuestro dinero, cambiará el funcionamiento y la dirección del modelo económico

La crisis sistémica que vivimos plantea la necesidad de cambios profundos en las estructuras económicas, financieras, políticas, religiosas y educativas, así como en nuestros valores y formas de vida. Los cambios hondos no se producen nunca desde arriba y los que se logran son siempre resultado de fuertes resistencias de la ciudadanía crítica, que propone alternativas locales concretas.

Es tiempo de revalorizar el compromiso y la disidencia frente a un sistema que crea cada día más víctimas de todo tipo para saciar el lucro de unas minorías. Necesitamos contagiar resistencias y salir de la pasividad. Organizar respuestas y realizar compromisos eficaces tanto en lo macro como en lo micro, a nivel local y global. Nuestro sistema de vida está enfermo y un cambio radical de conciencia y de hábitos se antoja necesario.

Cambiar de dirección

Es tiempo de que la economía cambie de foco y de que la conciencia y la justicia social ocupen su espacio propio. No podemos seguir midiendo el progreso humano por el aumento del PIB y los valores en Bolsa. Hay que salir del fraude mentiroso de que podemos crecer de modo ilimitado en un mundo de recursos limitados. Necesitamos aprender a vivir con menos (decrecimiento): «Vivir sencillamente para que otros puedan, sencillamente, vivir» (Gandhi).

¿Es posible otro modelo de vida basado en la conciencia, la responsabilidad personal y la justicia ecosocial, donde el centro y el eje de la actividad económica no sea el beneficio, sino el bien común? Es patente el fracaso en la gestión política y económica de nuestros dirigentes. Llegó el momento en que personas y grupos tomemos decisiones individuales y colectivas que provoquen, por la fuerza de la disidencia y de la unión, un verdadero cambio. El modelo económico y social dominante no es ni el único ni el mejor.

Tu dinero al servicio del cambio social

Es posible revertir esta injusta situación mundial y local con el dinero de uno si ese «uno» somos la mayoría, si las personas ahorradoras condicionamos éticamente el depósito de nuestro dinero y no se lo entregamos a entidades financieras que lo manejan para repartirse dividendos e invertir en asuntos inconfesables. ¿Me he preguntado qué hacen con mi dinero?

El sistema bancario funciona con nuestra colaboración; si cambiamos nuestra manera de pensar, de actuar y de invertir nuestro dinero, cambiará el funcionamiento y la dirección del modelo económico. Nuestro poder no reside en donde ponemos el voto sino en donde ponemos el dinero, en la forma de comprar, de consumir y de invertir nuestros ahorros.

Una propuesta concreta: FIARE – BANCA ÉTICA

FIARE existe desde 2003 y es una realidad en marcha abierta que ha sido capaz de reunir hasta el pasado mes de abril 39 329 997 euros en ahorro, 4 824 116 euros en capital social y ha aprobado préstamos en estos años para financiar proyectos sociales por un montante de 31 271 544 euros. FIARE Banca Ética lo conforman actualmente más de 600 organizaciones (federaciones de cooperativas, coordinadoras de ONG, asociaciones de empresas de inserción, REAS, Vía Campesina, COAG, coordinadora estatal de Comercio Justo, organizaciones de iglesia, etc.), nueve redes territoriales, una red sectorial (Coop-57), más de 30 grupos locales y más de 5000 personas. Desde marzo de 2013, FIARE forma parte de Banca Popolare Ética de Italia, con sede en Padua y con más de 30 000 socios. Ahora es el 5º área de esta cooperativa italiana de banca ética a nivel europeo.

Fiare es ya un banco-cooperativa «con todas las de la ley» por partida doble, bajo las normas y supervisión del Banco de Italia y del Banco de España a la vez. Hasta ahora, se podía formar parte de Fiare como persona socia o como ahorradora. A partir de septiembre, Fiare comenzará a funcionar como banca electrónica, con una extensa red de cajeros automáticos por todo el país. De este modo, se podrán abrir cuentas corrientes y operar a través de Internet. Además, dispone de oficinas en Bilbao, Barcelona y Madrid y de la figura del «banquero ambulante» que se desplaza por todos los territorios.

Un banco en manos de la ciudadanía

FIARE es una propuesta de alternativa económica que desarrolla la actividad de ahorro y crédito de forma diferente a como se hace en el ámbito financiero usual. Pero es mucho más que eso: es una propuesta de unión ciudadana que se construye desde la base a través de una amplia red de personas y de organizaciones sociales. Es una acción colectiva para articular una alternativa económica concebida como un instrumento de acción política para transformar la sociedad. Es una red de redes entre las organizaciones y personas que la componen. Esta red ha hecho posible que FIARE mantenga su autonomía financiera y política sin tener que recurrir a grandes inversores empresariales o institucionales.

FIARE es un banco-cooperativa no lucrativo, que orienta el crédito hacia proyectos de alto valor social. Proyectos dirigidos a la lucha contra la exclusión, la cooperación, la protección del medio ambiente o el trabajo cultural por la transformación en valores. FIARE ofrece dirigir el interés generado por tu ahorro hacia personas y organizaciones vulnerables que no obtienen créditos de la banca comercial. FIARE facilita una información transparente de todo el circuito del dinero y muestra en su web el listado completo de proyectos financiados. Se rige además por el principio cooperativo de «un socio, un voto», al margen del dinero que tenga depositado.

FIARE es un banco-cooperativa no lucrativo, que orienta el crédito hacia proyectos de alto valor social

¿A quién sirve mi dinero?

Analizar éticamente la realidad de nuestros entornos y la actividad financiera que nos domina, supone tener en cuenta la sociedad actual y cuáles son sus retos éticos. Eso implica hacerlo mirando al bien social que debe perseguir todo cuanto se teje socialmente. Requiere no olvidar que el inmenso poder que tienen las entidades financieras (con dinero que no es propio, sino depositado-prestado por miles de personas, grupos y entidades) conlleva una responsabilidad social que hasta ahora eluden en gran medida: buscar el bien común y la justicia social.

FIARE es una realidad de innovación social: innovación al servicio de la justicia. Es evidente que la banca comercial no atiende la voz de los excluidos, ni tampoco el sistema político y social dominante. Porque no estamos en el mejor de los mundos, no es tiempo de detenerse ni recrearse. Es tiempo de disidencia y de indignación. Decidamos qué hacemos con nuestro dinero.

Esteban Tabares pertenece al Grupo Local Fiare de Sevilla

Fuente: El Topo

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“La banca creó la crisis y nos impide salir de ella”

Joan Ramon Sanchis Palacio, en la Universidad de Valencia.

Joan Ramón Sanchis Palacio, Catedrático de Organización de Empresas de la Universitat de València, denuncia la avaricia patológica de la banca actual para pedir un giro radical hacia un modelo financiero próximo, transparente y ético.

Joan Ramon Sanchis Palacio acaba de publicar “ La banca que necesitamos“, todo un alegato en forma de libro – y con vídeo promocional–  contra la rapacidad del sistema financiero actual y a favor de una banca ética y cívica. En la entrevista, este experto en economía explica su modelo de banca socialmente responsable.

“La banca ha creado la crisis y nos está impidiendo salir de ella”. ¿No hay más responsables? El endeudamiento de las administraciones, familias y empresas también es colosal.

La responsabilidad de la crisis no es solamente de la banca, pues la mala gestión del riesgo crediticio llevada a cabo por esta, ha contado con el beneplácito de los políticos que las han administrado y con la dejadez de las autoridades monetarias españolas que han mirado hacia otro lado. Es verdad que las familias y las empresas han contribuido también a generar la burbuja inmobiliaria con su endeudamiento, pero tanto los ciudadanos como los pequeños y medianos empresarios están sufriendo las graves consecuencias de la crisis. Sin embargo, a los banqueros no se les están exigiendo responsabilidades y muchos de ellos incluso se han jubilado con indemnizaciones millonarias después de estar cobrando sueldos astronómicos incluso durante los años de la crisis.

Usted vive en la Comunidad Valenciana, cuya administración, la Generalitat, está quebrada. ¿Es eso responsabilidad de la banca?

Evidentemente, la responsabilidad de quiebra de la Generalitat Valenciana es exclusivamente de los políticos que la han gobernado durante estos últimos 20 años. Mi opinión es que la mala gestión política ha repercutido también en la gestión de Bancaja y de la CAM, abocándolas a la situación de insolvencia y quebranto a la que han llegado después del intento de incluirlas dentro de grupos consolidados de cajas de ahorros. A las cajas de ahorros valencianas se las ha estado obligando desde los poderes públicos a realizar inversiones en proyectos empresariales que han resultado auténticos fracasos económicos.

¿Hubiera sido mejor dejar quebrar a la banca que rescatarla con cargo al contribuyente?

Dejar caer los bancos que finalmente han sido intervenidos con un coste superior a los 60.000 millones de euros para el Estado, no hubiera significado el quebranto del sistema bancario español, dado que existe un número importante de entidades bancarias que hubieran absorbido los depósitos de las entidades quebradas. En EE.UU. se hizo así y las consecuencias han sido más bien positivas. Téngase en cuenta que la deuda contraída como consecuencia de la nacionalización de los bancos con problemas y el coste del rescate bancario procedente de la Unión Europea (41.300 millones de euros) no ha supuesto más que recortes para la población y medidas de ajuste que no han hecho más que acrecentar la recesión económica. Con el dinero destinado a la banca y que seguramente no recuperaremos, se hubiera podido reactivar el consumo y la demanda interna, favoreciendo así un escenario de crecimiento económico que hubiera permitido reactivar la actividad económica y generar empleo. Sin embargo, se ha optado por generar una deuda pública muy preocupante, pues alcanza ya casi el 100% del PIB, y por destruir empresas y empleo.

Gran parte del crédito concedido por la banca va directamente a comprar deuda del estado. ¿Compite el estado de manera desleal con empresas y ciudadanos al copar el crédito? 

No creo que sea un tema de deslealtad por parte del Estado si no de una mala práctica por parte de los bancos que cuenta con el beneplácito del Gobierno. Mientras las necesidades crediticias de emprendedores, autónomos y pequeñas y medianas empresas van en aumento y la única manera de salir de la crisis pasa por reactivar la economía a través del crédito al sector productivo y a la economía real, los bancos acumulan deuda pública porque para ellos en estos momentos es su negocio más rentable: comprar dinero al Banco Central Europeo al 0,25% y prestarlo a las Administraciones Públicas al 3-4%. Esta forma de actuar es típica de unas entidades bancarias basadas en la especulación, el oportunismo y la obsesión por la maximización del beneficio económico. Esta es la banca que nos ha llevado a la crisis y la banca que nos impide salir de ella; no es la banca que necesitamos ni en estos momentos ni tampoco en el futuro.

La banca no presta dinero. Con la morosidad disparada y las empresas con dificultad para ser rentables, ¿es responsable dar más crédito?

No es que sea responsable, es que es la única manera de salir de la crisis económica. Solamente reactivando la economía productiva se puede crecer y generar empleo. Se ha de prestar dinero a través de una buena gestión del riesgo, eso sí, porque evidentemente unas tasas de morosidad muy próximas al 13% y la necesidad de seguir dotando provisiones son indicadores muy preocupantes. Pero tengamos en cuenta que la Troika ha dicho que la banca española ya no necesita más rescate bancario, que sus niveles de capitalización y de solvencia son ya suficientes. Si esto es así, ¿porqué no se empieza ya a conceder créditos?. Porque es más rentable comprar deuda pública, evidentemente. El ICO debería actuar y canalizar sus créditos hacia las pequeñas y medianas empresas.

El ICO tiene una mora del 32% en sus préstamos a Pymes. ¿Hay que arriesgar el dinero del contribuyente con este riesgo y a la vista de estos resultados?

Se han utilizado más de 100.000 millones de euros del contribuyente para sanear unos bancos que han llegado a la situación de quebranto por la mala gestión de sus dirigentes, por la dejadez de los poderes públicos y por querer utilizarlos como punta de lanza de suculentos negocios inmobiliarios. ¿Porqué no arriesgar ese dinero en créditos a Pymes?. Evidentemente, hay que intentar minimizar el riesgo crediticio a las Pymes a través de una gestión del riesgo profesional que incluyan estudios serios de viabilidad económica y financiera, pero ¿porqué no se hizo esto antes con los créditos a promotores y constructores?.

Gran parte de las cajas de ahorros están en manos de bancos privados tras hundirse en esta crisis. A la vista de los antecedentes, ¿Es viable una banca pública? ¿Qué ha fallado en las cajas de ahorros?

Las cajas de ahorros han estado fuertemente politizadas, lo que las ha vinculado directamente a la corrupción urbanística y política. Esto ha hecho que tomaran decisiones en base a criterios políticos y no profesionales, invirtiendo grandes sumas de dinero en grandes proyectos urbanísticos que han resultado ser altamente ruinosos. En España existió una banca pública bien gestionada y que realizaba una función de financiación de sectores estratégicos para la economía española como la agricultura, la industria o las administraciones locales, hasta que esta banca pública se privatizó y se vendió a un gran grupo bancario español. Actualmente es realmente difícil volver a tener una banca pública como aquella pues estamos en una tendencia hacia la privatización de la economía pública. Sin embargo, en estos momentos se dispone de una banca intervenida, con una fuerte red de sucursales bancarias como es el caso de Bankia, a través de la cual se podría empezar a canalizar créditos hacia la economía productiva.

Usted aboga por un cambio de modelo, de la banca comercial a la socialmente responsable. ¿Qué es eso?

Otro tipo de banca es necesario para salir de la crisis y para que no vuelvan a repetirse comportamientos como el de la venta de preferentes, los abusos de las comisiones bancarias, las prácticas de blanqueo de dinero y de fraude fiscal o los abusos con las hipotecas suelo o los desahucios. Para ello es necesario potenciar una banca socialmente responsable basada en la transparencia de sus operaciones, en el apoyo financiero a proyectos sociales y medioambientales y en general a la economía productiva real y en una gestión democrática. Se trata de potenciar un modelo de banca de proximidad, comprometido socialmente, sostenible y que compatibilice el beneficio económico con el bien común y el interés general.

¿Cual es “su banco”?

En España existen bancos cooperativos desde hace muchos años; se trata de entidades de ámbito local o comarcal que operan con un fuerte arraigo al territorio y en los que cualquiera de nosotros puede tener una cuenta bancaria. También existen dos bancos éticos que operan en España, uno de capital holandés en forma de sociedad anónima, que es Triodos Bank, y otros de capital español en forma de cooperativa de crédito, Fiare, que opera en España mediante una alianza con un banco cooperativo italiano (Banca Popolare Ética). Yo opero con uno de estos dos bancos y sería importante que cada vez más ciudadanos estuviéramos dispuestos a depositar nuestros ahorros en ellos, fomentando así una banca socialmente responsable.

Voro Maroto

Fuente: eldiario (edición valeciana)

FIARE: ética y banca pueden ser sinónimos

Conversamos con Helga Rovira Borrell, socia y miembro del grupo de integración local del ámbito de Barcelona y Tarragona de la cooperativa FIARE . Helga nos muestra las claves y los horizontes de este proyecto financiero que quiere convertirse en una banca al servicio de la sociedad y el desarrollo humano, toda una alternativa a la banca tradicional.

Un proyecto que no es nuevo

Fiare nace el año 2003 en Euskal Herria , fruto de las voluntades de un conjunto de ONGs, entidades, colectivos y personas relacionadas con la economía social y solidaria para construir una alternativa a la banca tradicional. Progresivamente se va extendiendo por el conjunto del estado mediante asociaciones territoriales pero no es hasta 2005 que empieza a operar como cooperativa de crédito y ahorro.

A principios del 2012 decide oficialmente, en asamblea estatal, unirse al proyecto de la italiana Banca Popolare Ética, una banca ética registrada en el Banco de España, con quince años de trayectoria y más de 40.000 socios particulares e institucionales en Italia. Desde entonces comienza a operar también como agencia de Banca Popolare Ética en España , persiguiendo la creación de un banco, objetivo que con sus planteamientos iniciales contaba con dificultades importantes en cuanto a requisitos y condiciones legislativas y administrativas .

Mucho más que finanzas éticas

Su finalidad es la transformación social, por ello únicamente da crédito a proyectos relacionados con la cooperación internacional y los programas, iniciativas a favor de colectivos desfavorecidos, empresas y proyectos relacionados con el cuidado y compromiso con el medio ambiente, de la ámbito de la cultura, la salud o la mejora de la calidad de vida.

La banca ética son valores trasladados a un proyecto financiero. Bajar la teoría a la práctica cotidiana. Con valores como la justicia, la cooperación o la sostenibilidad Fiare quiere convertirse en un modelo de banca contrapuesto al de la banca capitalista, lucrativa y reproductora de dinámicas económicas y sociales profundamente injustas.

Tan importante es el que como el como: las pautas de funcionamiento y decisión de la cooperativa están basadas en la transparencia y la democracia. La toma de decisiones es asamblearia, horizontalidad colectiva frente la clásica verticalidad por parte de unas élites dirigentes. Cada socio es un voto, independientemente del volumen de dinero que tenga.

Fiare es también una cooperativa sin ánimo de lucro a diferencia de otras entidades financieras denominadas éticas, como podría ser Triodos Bank, que es un holding de sociedades anónimas holandesas.

Hacia la expansión territorial

Uno de los valores principales de Fiare es la proximidad y arraigo en el territorio. Forma parte y trabaja por la economía social y solidaria. Es en este sentido que quiere vertebrar toda una red territorial y humana que conozca la gente y los proyectos de la economía social, comercio justo, producción y consumo ecológico de pueblos y comarcas. Una red que le permita también la captación de ahorro y que éste revierta en financiación para proyectos del propio territorio. Con este fin trabajan la comisión técnica que analiza los proyectos a nivel financiero y la comisión ético- social que valora su contenido social y productivo.

Aunque hoy por hoy sus funciones se enmarcan principalmente en el crédito y el ahorro, Fiare no quiere ser sólo una cooperativa de crédito y ahorro, sino que quiere ir más allá y construir un nuevo modelo de banca, ético y arraigado el territorio y los colectivos y las personas que lo habitan. Es en este sentido que busca también ofrecer toda la operatividad posible en sus servicios, no estancarse en la financiación de proyectos. Persigue que las personas, las empresas y los colectivos tengan una alternativa ética donde confiar el dinero y las operaciones financieras.

A partir de mediados de 2014 comenzará a garantizar toda esta operatividad, como cualquier otra entidad financiera. Esto implica un paso importante a nivel de recursos técnicos y humanos ante el que afirman estar preparados para afrontar con todas las garantías y solvencia. Pese todavía no garantizar la misma operatividad que la banca tradicional, Fiare está crecen cada día que pasa, de forma sostenida y sostenible. Cuenta con casi 5.000 socios en el estado, casi un millar de ellos en Cataluña. También dispone de una decena de personas liberadas y tres oficinas en todo el estado, una de ellas en Barcelona.

En el Penedés, a día de hoy, tiene poca implantación aún. A pesar de tener pocos socios penedenses, Fiare confía en captar muchos más en los próximos meses y años. Uno de los más relevantes es el Ayuntamiento de Vilanova y la Geltrú, que se convirtió hacerlo tras aprobar una moción esta primavera. Y en cuanto a proyectos financiados en nuestro territorio destaca la nave de recuperación de ropa usada de la Fundación Formación y Trabajo en Vilanova y la Geltrú, que emplea personas con especiales dificultades personales y sociolaborales para incorporarse al mercado de trabajo y que gestiona el abastecimiento de ropa, muebles y equipamiento del hogar a familias con pocos recursos derivadas por diferentes Servicios Sociales.

Actuar y cambiar la realidad como única garantía de transformación

Más allá de las funciones propias de un banco, Fiare también quiere sacudir conciencias con charlas, actos e iniciativas para extender el proyecto y cambiar los patrones y conductas sociales mayoritarias que no ven alternativa más allá de la banca capitalista.

Fiare, como muchos otros proyectos, seguramente no logrará cambiar el mundo, acabar con la pobreza o socializar los medios de producción, pero será un paso más para pasar de las palabras a los hechos, actuar sobre la realidad y cambiarla como única manera de demostrar que es transformable.

Redacción

Fuente: Xarxa Penedès

¿Por qué no hay crédito disponible?

La respuesta que la banca da a esta pregunta es que no ha y demanda de crédito. Es decir, las empresas medianas y pequeñas y las familias no están pidiendo dinero prestado. Esta es también la réplica que el gobierno español ha estado sosteniendo. Y para sostener tal explicación señalan la baja cantidad de solicitudes de crédito por parte de las pequeñas y medianas empresas y por parte de las familias.

Dicha explicación, sin embargo, no se aguanta ni por los pelos. El hecho de que no haya más peticiones de crédito a la banca se debe a las condiciones económicas que ésta exige, con unos intereses elevadísimos. Y una de las razones de esta situación es que a la banca no le resulta rentable dar este tipo de préstamos, que además considera arriesgados porque sabe que la población está perdiendo capacidad adquisitiva, resultado del descenso de los salarios. La banca puede y hace muchísimo más dinero comprando deuda pública a unos intereses desorbitados, que ofreciendo crédito. Y todo ello cortesía del Banco Central Europeo, su lobby particular, que le presta dinero a los bancos a unos intereses bajísimos (menos de un 1%), dinero con el que compran bonos públicos que les dan unos intereses altísimos (algo más del 6% en 2012) en el caso de los bonos españoles. Hay que reconocer que es un negocio redondo. El hecho de que los intereses de la deuda pública sean tan altos se debe a que el BCE no hace lo que debería hacer, es decir, comprar bonos públicos, protegiendo a los Estados frente a la especulación de los mercados financieros (es decir, de los bancos). En consecuencia, el Estado está recortando ahora el gasto público (incluyendo el social, como sanidad, educación y un largo etcétera) para que pueda pagar los exuberantes intereses a los bancos, y así obtener crédito. Solo este año, el Estado español tendrá que pagar una cantidad equivalente al 3,86% del PIB en intereses a la banca por haberle prestado dinero.

Lo que es escandaloso es que todos estos recortes pudieran haberse evitado fácilmente, creando una banca pública con todo el dinero que se ha pagado a la privada. Sumando los intereses de la deuda pública, más los bonos que el Estado debe vender a la banca para conseguir dinero este año, resulta una cantidad nada menos que equivalente al 19% del PIB, que el estado pagará a la banca este año. Y que no se cree un banco público se debe a la oposición de la banca, y de sus lobbies, tanto el BCE como el Banco de España, a que ello ocurra.

Pero la cosa es todavía peor. En realidad, el BCE no puede comprar bonos públicos del estado español. Pero si que puede, según sus estatutos, prestar dinero a intereses bajos, tal como hace a la banca privada, o a una institución financiera pública, tal como el ICO, Instituto de Crédito Oficial. Y lo ha hecho. Pero el ICO, según la propia normativa oficial (escrita por la banca privada a fin de proteger sus intereses), no puede prestar dinero directamente. Y tiene que hacerlo, de nuevo, a través de la banca privada. Es decir, el ICO da dinero a la banca privada para que esta preste dinero en condiciones económicas a las empresas y a las familias, con lo cual estas se encuentran con el mismo problema que cité antes. No pueden pagar los criterios abusivos que los bancos piden. De ahí que de los 22.000 millones de euros que tenía el ICO en 2012, solo un 25% se gastara ofreciendo créditos, que, repito, solo puede ofrecer a través de la banca.

Y para mayor escándalo y bochorno, si cabe, de este 25%, la mayoría ha ido a grandes empresas como Telefónica, Banco Santander y otras entidades que son las únicas que se benefician de esta afluencia de crédito. Y mientras tanto las empresas pequeñas y medianas están colapsando y creando un enorme problema de paro. Y las familias, endeudadas hasta la médula, no pueden salir del agujero. Los hijos de estas familias con becas han dejado de recibirlas porque es casi imposible conseguir crédito.

Y la causa de todo ello es política. Es decir, es la enorme influencia que la banca tiene sobre el estado. De ahí que los escraches deberían centrarse, no solo en la banca, sino en las instituciones políticas mal llamadas representativas que no defienden los intereses de la ciudadanía sino de los grupos fácticos, tales como la banca, que los controlan. Así de claro.

Vicenç Navarro

Fuente: Coop57

Finanzas éticas: dinero al servicio de las personas y del bienestar colectivo.

Las finanzas éticas son aquel conjunto de entidades que, a través de la intermediación financiera (recoger ahorro y dar financiación) intentan hacer una tarea de transformación social en positivo. Cómo lo hacen? Muy sencillo: incorporando criterios éticos a la hora de decidir cuáles son los proyectos, entidades y empresas que se financian con el dinero captado a través del ahorro.

La banca convencional orienta el dinero recogido desde el ahorro a realizar inversiones que le permitan maximizar su beneficio y esto provoca que muchas veces estén financiando empresas empresas que vulneran de forma grave y sistemática los derechos humanos, laborales y medioambientales que generan ingentes beneficios que repercuten positivamente en las cuentas de los bancos y de sus accionistas pero no por el conjunto de la sociedad.

Las finanzas éticas, en cambio, orientan el ahorro recogido hacia la financiación de proyectos que sean viables económicamente pero que, además, aporten un valor añadido en el desarrollo de su actividad. Se centran en financiar proyectos enmarcados en la lógica de la economía social y solidaria, financian empresas productivas que generan valor social, especialmente el sector cooperativo, empresas de inserción social y laboral, proyectos medioambientales, culturales, educativos, el asociacionismo de base y los movimientos sociales. Empresas, entidades y colectivos que orientan su labor a generar impactos positivos para el conjunto de la sociedad.

Pero las finanzas éticas, aparte de las aportaciones directas que hacen con su labor de intermediación financiera, aportan otro valor añadido tanto o más importante que el primero: romper paradigmas.

El papel de los bancos en nuestra sociedad

Seguramente la pregunta que más veces se hace alrededor de las finanzas éticas es aquella que dice: “y esto de banca y ética ya puede ir junto? No es un oxímoron, una contradicción? ”

Esta pregunta nos enseña cómo de fuertes son algunas premisas y / o estructuras mentales en torno al papel que los bancos deben jugar en nuestra sociedad. Nos hemos acostumbrado y hemos normalizado tanto la idea de que los bancos deben perseguir el beneficio económico por encima de todo y de todos que cuando el planteamiento es diferente nos suena a planteamiento irrealizable, a contradicción ya algo que no puede ser viable o que es algo antinatural.

Bien, pues el primero de los paradigmas que rompen las finanzas éticas es precisamente este y nos demuestran que un banco o entidad financiera puede jugar un papel beneficioso para el desarrollo social y humano de una sociedad. Las finanzas éticas entienden la función de intermediación financiera como un servicio que puede ayudar a sacar adelante proyectos que aportan un valor añadido para el conjunto de la sociedad y que contribuyen a que nuestra sociedad y entorno sea un espacio donde mejore el bienestar colectivo.

Los objetivos de las finanzas éticas

Las finanzas éticas también modifican y rompen paradigmas en los objetivos que persiguen. Cuando nos preguntamos cuál es el objetivo de un banco, lo que nos viene a la cabeza enseguida es: “ganar dinero”.

En cambio, las finanzas éticas lo que hacen es convertir en herramientas lo que también nos hemos acostumbrado a que sean objetivos. Recoger ahorro, tener más clientes, generar beneficios, crecer,… no son objetivos. Todo esto son simples herramientas que cuanto más fuertes y potentes sean más bien permitirán a las entidades de finanzas éticas perseguir el verdadero objetivo: una transformación social en positivo. Y como contribuirá? Pues a través del crédito. Las finanzas éticas han entendido que un banco por sí solo no puede transformar la sociedad, sino que son las personas, entidades y empresas que hacen las cosas de manera diferente las que podrán trabajar y guiar a la sociedad hacia este objetivo.

La estructura de propiedad de las entidades financieras

En las finanzas convencionales, los bancos pertenecen a sus accionistas bajo la premisa de “1 acción = 1 voto” y por tanto quien más tiene, más capacidad de decisión acumula. En cambio las finanzas éticas, en la mayoría de sus proyectos, establecen una estructura de propiedad democrática y participativa donde la entidad financiera está en manos de la ciudadanía, las entidades sociales y que se rige bajo la premisa de “1 persona = 1 voto”, independientemente del capital que se posea. Esto provoca un control sobre la gestión de la entidad mucho mayor y provoca que se tomen decisiones de forma colectiva y democrática.

Adicionalmente embargo, estas entidades se dotan de organismos sociales internos conformado por personas y entidades con capacidad de decisión dentro de la entidad financiera, por ejemplo, sobre la concesión de préstamos desde el punto de vista social y económico o sobre la fijación de los distintos tipos de interés o de los productos financieros que se ofrecerán a los socios y/o clientes.

La información: la transparencia

La manera de trabajar la información de las finanzas éticas es radicalmente opuesta a lo que estamos acostumbrados en el sector bancario donde la opacidad lo tiñe todo.

Las finanzas éticas son absolutamente transparentes en referencia a su actividad crediticia y por tanto consiguen, principalmente dos cosas: por una parte, dotar de solidez y coherencia los planteamientos teóricos de las finanzas éticas ya que si se explica que orientará el crédito hacia la generación de valor social, pero luego se esconde, se podría desconfiar de que esto no fuera una estratagema comercial para atraer a un sector de público determinado. Por tanto, para consistencia y por ética, las finanzas éticas informan de los créditos que se conceden, a quien se le conceden y para hacer qué. Por otra parte, la transparencia permite a los ahorradores saber exactamente y de manera clara y sencilla para que se estarán utilizando su dinero y por tanto a qué modelo económico y social estarán ayudando a construir.

Con todo ello, vemos que las finanzas éticas trabajan con otros objetivos y de otra manera. Dan la vuelta al “que” y el “cómo” y eso termina beneficiando a los ahorradores conscientes, los receptores de los préstamos y en definitiva, al conjunto de la sociedad.

¡Ahora se trata de sumarse y construirlo entre todos! 

Fuente: araemprenem