• FONDESVA.

    La Asociación Fiare Castilla y León gestiona el Fondo para Emprendimiento Social en Valladolid (FONDESVA) financiado por el Ayuntamiento de Valladolid.

    Pincha para conocer mas.

  • Fondo de Emprendimiento Social

    La Asociación Fiare Castilla y León gestiona el Fondo para el Emprendimiento Social financiado por la Diputación Provincial de Valladolid.

    Pincha para conocer mas.

  • De que hablamos

  • Contacto:

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

    Únete a 110 seguidores más

Banca Ética Fiare ¿a quién sirve mi dinero?

¿Dónde está el dinero?

Es la pregunta de mucha gente: ¿por qué estamos en crisis?, ¿por qué hay que apretarse el cinturón?, ¿dónde está el dinero? Como dice el refrán, «el que parte y reparte…». Y la mejor parte, la parte que nos corresponde a cada cual, se la están repartiendo entre esos que llaman «los mercados».

La reestructuración del sistema financiero español ha consumido alrededor de 200 000 millones de euros proporcionados por el Estado, es decir, dinero de todxs. La Comisión Europea considera que unos 40 000 millones son prácticamente irrecuperables. Este dineral se ha canalizado mediante tres vías: inyecciones de capital (88 000 millones de euros), compra de activos y avales del Tesoro para la emisión de deuda (130 000 millones entre ambos conceptos). Bankia ha sido el principal beneficiario, engullendo 22 500 millones de euros procedentes en su mayor parte del «rescate» europeo. De esa cantidad, la Comisión Europea da por perdidos más de 18 000 millones.

Si cambiamos nuestra manera de pensar, de actuar y de invertir nuestro dinero, cambiará el funcionamiento y la dirección del modelo económico

La crisis sistémica que vivimos plantea la necesidad de cambios profundos en las estructuras económicas, financieras, políticas, religiosas y educativas, así como en nuestros valores y formas de vida. Los cambios hondos no se producen nunca desde arriba y los que se logran son siempre resultado de fuertes resistencias de la ciudadanía crítica, que propone alternativas locales concretas.

Es tiempo de revalorizar el compromiso y la disidencia frente a un sistema que crea cada día más víctimas de todo tipo para saciar el lucro de unas minorías. Necesitamos contagiar resistencias y salir de la pasividad. Organizar respuestas y realizar compromisos eficaces tanto en lo macro como en lo micro, a nivel local y global. Nuestro sistema de vida está enfermo y un cambio radical de conciencia y de hábitos se antoja necesario.

Cambiar de dirección

Es tiempo de que la economía cambie de foco y de que la conciencia y la justicia social ocupen su espacio propio. No podemos seguir midiendo el progreso humano por el aumento del PIB y los valores en Bolsa. Hay que salir del fraude mentiroso de que podemos crecer de modo ilimitado en un mundo de recursos limitados. Necesitamos aprender a vivir con menos (decrecimiento): «Vivir sencillamente para que otros puedan, sencillamente, vivir» (Gandhi).

¿Es posible otro modelo de vida basado en la conciencia, la responsabilidad personal y la justicia ecosocial, donde el centro y el eje de la actividad económica no sea el beneficio, sino el bien común? Es patente el fracaso en la gestión política y económica de nuestros dirigentes. Llegó el momento en que personas y grupos tomemos decisiones individuales y colectivas que provoquen, por la fuerza de la disidencia y de la unión, un verdadero cambio. El modelo económico y social dominante no es ni el único ni el mejor.

Tu dinero al servicio del cambio social

Es posible revertir esta injusta situación mundial y local con el dinero de uno si ese «uno» somos la mayoría, si las personas ahorradoras condicionamos éticamente el depósito de nuestro dinero y no se lo entregamos a entidades financieras que lo manejan para repartirse dividendos e invertir en asuntos inconfesables. ¿Me he preguntado qué hacen con mi dinero?

El sistema bancario funciona con nuestra colaboración; si cambiamos nuestra manera de pensar, de actuar y de invertir nuestro dinero, cambiará el funcionamiento y la dirección del modelo económico. Nuestro poder no reside en donde ponemos el voto sino en donde ponemos el dinero, en la forma de comprar, de consumir y de invertir nuestros ahorros.

Una propuesta concreta: FIARE – BANCA ÉTICA

FIARE existe desde 2003 y es una realidad en marcha abierta que ha sido capaz de reunir hasta el pasado mes de abril 39 329 997 euros en ahorro, 4 824 116 euros en capital social y ha aprobado préstamos en estos años para financiar proyectos sociales por un montante de 31 271 544 euros. FIARE Banca Ética lo conforman actualmente más de 600 organizaciones (federaciones de cooperativas, coordinadoras de ONG, asociaciones de empresas de inserción, REAS, Vía Campesina, COAG, coordinadora estatal de Comercio Justo, organizaciones de iglesia, etc.), nueve redes territoriales, una red sectorial (Coop-57), más de 30 grupos locales y más de 5000 personas. Desde marzo de 2013, FIARE forma parte de Banca Popolare Ética de Italia, con sede en Padua y con más de 30 000 socios. Ahora es el 5º área de esta cooperativa italiana de banca ética a nivel europeo.

Fiare es ya un banco-cooperativa «con todas las de la ley» por partida doble, bajo las normas y supervisión del Banco de Italia y del Banco de España a la vez. Hasta ahora, se podía formar parte de Fiare como persona socia o como ahorradora. A partir de septiembre, Fiare comenzará a funcionar como banca electrónica, con una extensa red de cajeros automáticos por todo el país. De este modo, se podrán abrir cuentas corrientes y operar a través de Internet. Además, dispone de oficinas en Bilbao, Barcelona y Madrid y de la figura del «banquero ambulante» que se desplaza por todos los territorios.

Un banco en manos de la ciudadanía

FIARE es una propuesta de alternativa económica que desarrolla la actividad de ahorro y crédito de forma diferente a como se hace en el ámbito financiero usual. Pero es mucho más que eso: es una propuesta de unión ciudadana que se construye desde la base a través de una amplia red de personas y de organizaciones sociales. Es una acción colectiva para articular una alternativa económica concebida como un instrumento de acción política para transformar la sociedad. Es una red de redes entre las organizaciones y personas que la componen. Esta red ha hecho posible que FIARE mantenga su autonomía financiera y política sin tener que recurrir a grandes inversores empresariales o institucionales.

FIARE es un banco-cooperativa no lucrativo, que orienta el crédito hacia proyectos de alto valor social. Proyectos dirigidos a la lucha contra la exclusión, la cooperación, la protección del medio ambiente o el trabajo cultural por la transformación en valores. FIARE ofrece dirigir el interés generado por tu ahorro hacia personas y organizaciones vulnerables que no obtienen créditos de la banca comercial. FIARE facilita una información transparente de todo el circuito del dinero y muestra en su web el listado completo de proyectos financiados. Se rige además por el principio cooperativo de «un socio, un voto», al margen del dinero que tenga depositado.

FIARE es un banco-cooperativa no lucrativo, que orienta el crédito hacia proyectos de alto valor social

¿A quién sirve mi dinero?

Analizar éticamente la realidad de nuestros entornos y la actividad financiera que nos domina, supone tener en cuenta la sociedad actual y cuáles son sus retos éticos. Eso implica hacerlo mirando al bien social que debe perseguir todo cuanto se teje socialmente. Requiere no olvidar que el inmenso poder que tienen las entidades financieras (con dinero que no es propio, sino depositado-prestado por miles de personas, grupos y entidades) conlleva una responsabilidad social que hasta ahora eluden en gran medida: buscar el bien común y la justicia social.

FIARE es una realidad de innovación social: innovación al servicio de la justicia. Es evidente que la banca comercial no atiende la voz de los excluidos, ni tampoco el sistema político y social dominante. Porque no estamos en el mejor de los mundos, no es tiempo de detenerse ni recrearse. Es tiempo de disidencia y de indignación. Decidamos qué hacemos con nuestro dinero.

Esteban Tabares pertenece al Grupo Local Fiare de Sevilla

Fuente: El Topo

“La banca creó la crisis y nos impide salir de ella”

Joan Ramon Sanchis Palacio, en la Universidad de Valencia.

Joan Ramón Sanchis Palacio, Catedrático de Organización de Empresas de la Universitat de València, denuncia la avaricia patológica de la banca actual para pedir un giro radical hacia un modelo financiero próximo, transparente y ético.

Joan Ramon Sanchis Palacio acaba de publicar “ La banca que necesitamos“, todo un alegato en forma de libro – y con vídeo promocional–  contra la rapacidad del sistema financiero actual y a favor de una banca ética y cívica. En la entrevista, este experto en economía explica su modelo de banca socialmente responsable.

“La banca ha creado la crisis y nos está impidiendo salir de ella”. ¿No hay más responsables? El endeudamiento de las administraciones, familias y empresas también es colosal.

La responsabilidad de la crisis no es solamente de la banca, pues la mala gestión del riesgo crediticio llevada a cabo por esta, ha contado con el beneplácito de los políticos que las han administrado y con la dejadez de las autoridades monetarias españolas que han mirado hacia otro lado. Es verdad que las familias y las empresas han contribuido también a generar la burbuja inmobiliaria con su endeudamiento, pero tanto los ciudadanos como los pequeños y medianos empresarios están sufriendo las graves consecuencias de la crisis. Sin embargo, a los banqueros no se les están exigiendo responsabilidades y muchos de ellos incluso se han jubilado con indemnizaciones millonarias después de estar cobrando sueldos astronómicos incluso durante los años de la crisis.

Usted vive en la Comunidad Valenciana, cuya administración, la Generalitat, está quebrada. ¿Es eso responsabilidad de la banca?

Evidentemente, la responsabilidad de quiebra de la Generalitat Valenciana es exclusivamente de los políticos que la han gobernado durante estos últimos 20 años. Mi opinión es que la mala gestión política ha repercutido también en la gestión de Bancaja y de la CAM, abocándolas a la situación de insolvencia y quebranto a la que han llegado después del intento de incluirlas dentro de grupos consolidados de cajas de ahorros. A las cajas de ahorros valencianas se las ha estado obligando desde los poderes públicos a realizar inversiones en proyectos empresariales que han resultado auténticos fracasos económicos.

¿Hubiera sido mejor dejar quebrar a la banca que rescatarla con cargo al contribuyente?

Dejar caer los bancos que finalmente han sido intervenidos con un coste superior a los 60.000 millones de euros para el Estado, no hubiera significado el quebranto del sistema bancario español, dado que existe un número importante de entidades bancarias que hubieran absorbido los depósitos de las entidades quebradas. En EE.UU. se hizo así y las consecuencias han sido más bien positivas. Téngase en cuenta que la deuda contraída como consecuencia de la nacionalización de los bancos con problemas y el coste del rescate bancario procedente de la Unión Europea (41.300 millones de euros) no ha supuesto más que recortes para la población y medidas de ajuste que no han hecho más que acrecentar la recesión económica. Con el dinero destinado a la banca y que seguramente no recuperaremos, se hubiera podido reactivar el consumo y la demanda interna, favoreciendo así un escenario de crecimiento económico que hubiera permitido reactivar la actividad económica y generar empleo. Sin embargo, se ha optado por generar una deuda pública muy preocupante, pues alcanza ya casi el 100% del PIB, y por destruir empresas y empleo.

Gran parte del crédito concedido por la banca va directamente a comprar deuda del estado. ¿Compite el estado de manera desleal con empresas y ciudadanos al copar el crédito? 

No creo que sea un tema de deslealtad por parte del Estado si no de una mala práctica por parte de los bancos que cuenta con el beneplácito del Gobierno. Mientras las necesidades crediticias de emprendedores, autónomos y pequeñas y medianas empresas van en aumento y la única manera de salir de la crisis pasa por reactivar la economía a través del crédito al sector productivo y a la economía real, los bancos acumulan deuda pública porque para ellos en estos momentos es su negocio más rentable: comprar dinero al Banco Central Europeo al 0,25% y prestarlo a las Administraciones Públicas al 3-4%. Esta forma de actuar es típica de unas entidades bancarias basadas en la especulación, el oportunismo y la obsesión por la maximización del beneficio económico. Esta es la banca que nos ha llevado a la crisis y la banca que nos impide salir de ella; no es la banca que necesitamos ni en estos momentos ni tampoco en el futuro.

La banca no presta dinero. Con la morosidad disparada y las empresas con dificultad para ser rentables, ¿es responsable dar más crédito?

No es que sea responsable, es que es la única manera de salir de la crisis económica. Solamente reactivando la economía productiva se puede crecer y generar empleo. Se ha de prestar dinero a través de una buena gestión del riesgo, eso sí, porque evidentemente unas tasas de morosidad muy próximas al 13% y la necesidad de seguir dotando provisiones son indicadores muy preocupantes. Pero tengamos en cuenta que la Troika ha dicho que la banca española ya no necesita más rescate bancario, que sus niveles de capitalización y de solvencia son ya suficientes. Si esto es así, ¿porqué no se empieza ya a conceder créditos?. Porque es más rentable comprar deuda pública, evidentemente. El ICO debería actuar y canalizar sus créditos hacia las pequeñas y medianas empresas.

El ICO tiene una mora del 32% en sus préstamos a Pymes. ¿Hay que arriesgar el dinero del contribuyente con este riesgo y a la vista de estos resultados?

Se han utilizado más de 100.000 millones de euros del contribuyente para sanear unos bancos que han llegado a la situación de quebranto por la mala gestión de sus dirigentes, por la dejadez de los poderes públicos y por querer utilizarlos como punta de lanza de suculentos negocios inmobiliarios. ¿Porqué no arriesgar ese dinero en créditos a Pymes?. Evidentemente, hay que intentar minimizar el riesgo crediticio a las Pymes a través de una gestión del riesgo profesional que incluyan estudios serios de viabilidad económica y financiera, pero ¿porqué no se hizo esto antes con los créditos a promotores y constructores?.

Gran parte de las cajas de ahorros están en manos de bancos privados tras hundirse en esta crisis. A la vista de los antecedentes, ¿Es viable una banca pública? ¿Qué ha fallado en las cajas de ahorros?

Las cajas de ahorros han estado fuertemente politizadas, lo que las ha vinculado directamente a la corrupción urbanística y política. Esto ha hecho que tomaran decisiones en base a criterios políticos y no profesionales, invirtiendo grandes sumas de dinero en grandes proyectos urbanísticos que han resultado ser altamente ruinosos. En España existió una banca pública bien gestionada y que realizaba una función de financiación de sectores estratégicos para la economía española como la agricultura, la industria o las administraciones locales, hasta que esta banca pública se privatizó y se vendió a un gran grupo bancario español. Actualmente es realmente difícil volver a tener una banca pública como aquella pues estamos en una tendencia hacia la privatización de la economía pública. Sin embargo, en estos momentos se dispone de una banca intervenida, con una fuerte red de sucursales bancarias como es el caso de Bankia, a través de la cual se podría empezar a canalizar créditos hacia la economía productiva.

Usted aboga por un cambio de modelo, de la banca comercial a la socialmente responsable. ¿Qué es eso?

Otro tipo de banca es necesario para salir de la crisis y para que no vuelvan a repetirse comportamientos como el de la venta de preferentes, los abusos de las comisiones bancarias, las prácticas de blanqueo de dinero y de fraude fiscal o los abusos con las hipotecas suelo o los desahucios. Para ello es necesario potenciar una banca socialmente responsable basada en la transparencia de sus operaciones, en el apoyo financiero a proyectos sociales y medioambientales y en general a la economía productiva real y en una gestión democrática. Se trata de potenciar un modelo de banca de proximidad, comprometido socialmente, sostenible y que compatibilice el beneficio económico con el bien común y el interés general.

¿Cual es “su banco”?

En España existen bancos cooperativos desde hace muchos años; se trata de entidades de ámbito local o comarcal que operan con un fuerte arraigo al territorio y en los que cualquiera de nosotros puede tener una cuenta bancaria. También existen dos bancos éticos que operan en España, uno de capital holandés en forma de sociedad anónima, que es Triodos Bank, y otros de capital español en forma de cooperativa de crédito, Fiare, que opera en España mediante una alianza con un banco cooperativo italiano (Banca Popolare Ética). Yo opero con uno de estos dos bancos y sería importante que cada vez más ciudadanos estuviéramos dispuestos a depositar nuestros ahorros en ellos, fomentando así una banca socialmente responsable.

Voro Maroto

Fuente: eldiario (edición valeciana)

La banca que necesitamos ha de ser una banca socialmente responsable

La crisis económica y financiera actual está demostrando que muchas empresas que se autodefinen como Empresas Socialmente Responsables (ESR), no lo son realmente. Un caso evidente es el de la banca española, que tras el proceso de desregulación y liberalización seguido por bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito durante las últimas décadas, se han convertido en empresas que para maximizar sus beneficios económicos han realizado todo tipo de prácticas abusivas y poco éticas como son las participaciones preferentes, las cláusulas suelo de las hipotecas, el cobro de comisiones desmesuradas o los desahucios.

Se trata de la banca que nos ha metido en la crisis financiera al contribuir a crear una burbuja inmobiliaria concediendo un volumen de préstamos a promotores y constructores “por encima de sus posibilidades”; y, lo que es peor, nos está impidiendo salir de la crisis, al contribuir a incrementar la deuda pública (con la nacionalización de sus pérdidas), al dejar de prestar créditos a los particulares, autónomos y micropymes y al oponerse a determinadas reformas que están surgiendo de la sociedad civil como la de la dación en pago de las hipotecas. Esta banca no es una banca socialmente responsable y, por tanto, no es la banca que necesitamos.

En el contexto actual, ¿es posible una banca socialmente responsable? Sí lo es, si tenemos en cuenta que además de la banca dominante, existe una banca alternativa como es la banca ética y la banca cooperativa. Se trata de una banca basada en los principios de la transparencia y la solidaridad, que hace compatible la viabilidad económica con la responsabilidad social.

Por una parte, la transparencia hace posible que los clientes bancarios conozcan cuál es el uso que se hace de su dinero, lo que permite a su vez crear consumidores socialmente responsables, que basan el criterio de elección de un banco en la inversión socialmente responsable y no en los costes de las transacciones bancarias. Por otra parte, la solidaridad supone destinar los depósitos bancarios a financiar proyectos sociales dirigidos a la protección del medioambiente o a la inserción sociolaboral de colectivos en riesgo de exclusión, contribuyendo así a la creación de empresas de la Economía Social. Se trata de bancos como Triodos Bank, Fiare o Caixa Popular, que han demostrado que una banca socialmente responsable es posible y necesaria. Los bancos cooperativos, además de la transparencia y la solidaridad, practican la responsabilidad social interna, pues en ellos los trabajadores participan en las decisiones en igualdad de condiciones, lo que los convierte en empresas basadas en una democracia real social y económica. Del mismo modo, las diferencias salariales entre trabajadores y directivos son menores (en una escala que va del 1 al 10 como máximo), contribuyendo así a reducir las desigualdades económicas y sociales.

Ante la situación de crisis, hemos de tomar partido por un tipo de banca socialmente responsable, que contribuya a salir de la crisis en las mejores condiciones posibles, compartiendo responsabilidades y obligaciones con los ciudadanos.

Joan Ramon Sanchis es Catedrático de la Universitat de València

Fuente: RHmedia